En Marte, los remolinos de polvo (torres arremolinadas de aire caliente que recorren la superficie) son sorprendentemente comunes. Estos torbellinos marcianos en miniatura levantan nubes de polvo fino, creando espectáculos fascinantes pero fugaces. Los astrónomos lograron registrar los extraños ruidos que hacen en la década de 1970 gracias a los orbitadores Viking de la NASA, y en 2021, al rover Perseverance.
Aún así, fotografiar una de estas esquivas formaciones es principalmente una cuestión de suerte: nadie puede predecir exactamente cuándo o dónde aparecerán. Por eso la NASA capturó las imágenes. Rover de perseverancia A finales de enero es extraordinario: se ve un enorme remolino de polvo cubierta Uno pequeño.
Estos remolinos de polvo pueden parecer fuertes, pero no te preocupes: en la fina atmósfera de Marte, se siente como una brisa.
Estudiar estos fenómenos puede enseñarle a mi equipo sobre el clima marciano: https://t.co/ilmSSfkh4U pic.twitter.com/azI0wcqrez
– Archivado por – Perseverance Mars Rover de la NASA (@NASAPersevere) 3 de abril de 2025
¿Por qué es importante estudiar los remolinos de polvo?
Perseverance se encuentra en el borde del cráter Jezero, aproximadamente a un kilómetro del lugar. El remolino de polvo más grande tiene unos 65 metros de diámetro, mientras que el más pequeño mide unos cinco. En el vídeo, es el pequeño quien realmente parece ocuparse de sus propios asuntos. muerte. Pero no se preocupe demasiado: en el Planeta Rojo, estas columnas de polvo arremolinadas rara vez duran más de diez minutos.
Más allá de las impresionantes vistas, estos eventos son científicamente invaluables. Al observar fantasmas de polvo, los investigadores pueden rastrearlos viento La dirección y la velocidad les ayudarán a comprender mejor la atmósfera marciana y su dinámica climática. Los científicos señalan que estas tormentas arremolinadas son responsables de aproximadamente la mitad de todo el polvo fino que flota en la delgada atmósfera de Marte, un factor clave en su clima en constante cambio.

Nathalie Meyers
Periodista
Nací una noche de invierno en Lorena y la narración siempre me inspiró, primero a través de los cuentos de mi abuela y luego a través de la imaginación de Stephen King. Físico convertido en comunicador científico, he colaborado con organizaciones como CEA, Total, MG y Futura. Hoy, me concentro en desentrañar los complejos desafíos ambientales y energéticos de la Tierra, combinando la ciencia con la narración de historias para iluminar soluciones.

